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La Crianza del Vino

La crianza es uno de los factores más determinantes que afecta a la calidad y características de los vinos, consiguiendo aromas y matices para el disfrute de los sentidos.


En este post te explicamos con detalle sobre la importancia de la crianza del vino, para que puedas conocer los procedimientos, tipos de crianza y seas un experto a la hora de entender cuáles son las principales diferencias entre vinos jóvenes, crianzas, reservas y grandes reservas.


¿Qué es la crianza del vino?

La crianza del vino es el procedimiento al que se somete al vino para su envejecimiento y maduración, con el fin de realzar sus aromas y matices.

El vino evoluciona durante el tiempo de paso en depósito, barrica o en la propia botella, donde suceden cambios complejos a nivel químico y oxidativo. Este proceso de envejecimiento o afinado hace mejorar notablemente las cualidades del vino.

Estos profundos cambios que experimenta el vino durante la crianza, favorecen la aparición de notas aromáticas complejas, matices, suavidad y sedosidad, entre otras características.

Cómo se realiza la Crianza

Si bien la crianza mejora las cualidades del vino, esto no ocurre por igual con todos los vinos. Es necesario que sean vinos con alto nivel de alcohol y acidez, así como que contengan una alta carga de taninos bien ensamblados y azúcar.

También es importante que el vino tenga un almacenamiento estable y esté sometido a unas condiciones adecuadas, debiendo estar a una temperatura adecuada y constante.

El tiempo de crianza y material con el que esté confeccionado el lugar de almacenamiento y reposo del vino, van a marcar de manera indudable tanto las cualidades como la calidad de dicho vino.

Tipos de Crianza

Crianza en barrica

La crianza en barrica se realiza, normalmente, en barriles de roble americano o francés. El tiempo de paso en madera le aporta numerosas notas olfativas, suavidad, cuerpo, color y otras particularidades al vino. No es aconsejable un envejecimiento en barrica superior a 24 meses.

Crianza en botella

Tras el paso por barrica, el vino suele permanecer en reposo en el interior de la botella. Es de suma importancia que repose en posición horizontal para que el corcho se mantenga mojado y no permitan la entrada de oxígeno. Esta fase favorece el cuerpo y la suavidad del caldo.

Crianza sobre lías

Es un procedimiento de crianza consistente en que el vino permanezca fermentando sobre levaduras muertas. Este proceso puede ser realizado sobre madera o en botella.

Método de criaderas y soleras

Es un tipo de crianza basado en la mezcla de vinos de diferentes cosechas con el fin de que los más añejos se beneficien de la frescura de los jóvenes y, al contrario, los más jóvenes adquieran características de los vinos envejecidos.

Crianza biológica o bajo velo

Consiste en llenar cinco sextos de botas de vino, dejando una cámara de aire que permite desarrollar el "velo en flor", una especie de capa de levadura que se forma en la superficie y que transforma al vino durante su tiempo de crianza.

Clasificación de Vinos según los tipos de Crianza

La elaboración de vino está históricamente ligada a nuestro país, donde tradicionalmente existen múltiples tipos de crianza a los que se puede someter el vino.

Dependiendo del tiempo que pase el vino en barrica de madera, podríamos esperar, de manera aproximada, unas cualidades comunes en cuanto a cuerpo, aroma y color.

Atendiendo al tiempo de permanencia y envejecimiento en barrica y botella dentro de la bodega, podemos realizar una gran clasificación de los vinos de la siguiente manera: Joven, Crianza, Reserva y Gran Reserva

Vinos Jóvenes

Son vinos Jóvenes aquellos que han tenido un paso por barrica de madera de sólo 3 a 6 meses. Se trata de vinos frescos y afrutados, con poco cuerpo.
Normalmente, se comercializan durante el primer o segundo año desde su producción.

Dentro de esta categoría, también entran los Robles.

Vinos Crianza

Para que un vino sea catalogado dentro de la categoría Crianza, debe haber estado al menos 24 meses en reposo, de los cuáles 6 meses en barrica de roble.
En el caso de los vinos blancos y rosados, el tiempo de maduración requerido es de 18 meses, de los cuáles al menos 6 en barrica.

La crianza de los Ribera del Duero en barrica de madera debe ser de al menos 12 meses.

Este periodo de crianza en barrica favorece las notas de aromas y matices del sabor. Un Crianza puede aguantar en botella entre 5 a 10 años.

Vinos Reserva

Los vinos Reserva son aquellos que han guardado reposo durante al menos 36 meses, de los cuales al menos 12 en barrica.

Para los blancos y rosados, se pide el cumplimiento de 24 meses de reposo y al menos 6 en barrica.
Un vino Reserva puede ser consumido con más de 10 años de antigüedad, siempre que haya sido conservado en las mejores condiciones.

Gran Reserva

Son vinos Gran Reserva los que han permanecido en reposo durante 60 meses, de los cuales al menos 18 en barrica y el resto en la propia botella.
Para blancos y rosados, se pide un mínimo de 48 meses en reposo, al menos 6 de ellos en barrica de madera.
En Ribera del Duero se exige que reposen al menos 24 meses en barrica.

Esperamos que te haya sido útil el aprendizaje de la distinción entre unos vinos y otros, atendiendo al proceso de elaboración y tiempo de crianza. Te dejamos un enlace a nuestra web para que puedas explorar nuestra selección de vinos donde encontrarás desde los más jóvenes hasta los grandes reservas.