Vino Blanco El Lebrero
Vino Blanco El Lebrero con D.O. Ribera del Duero. Vino de Bodegas Félix Callejo elaborado con uva Albillo y fermentado en barrica. Es complejo y posee aromas balsámicos, frutales y florales.
93 Tim Atkin | 93 ABC | 92 James Suckling | 92 Peñín
Bodega: Bodegas Félix Callejo
Elaboración: Fermentado en barrica de roble francés.
Nota de cata de Vino Blanco El Lebrero:
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Color amarillo intenso con reflejos dorados, limpio y brillante.
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Intenso, frutas maduras exóticas, flores blancas, hierbas aromáticas, complejo, mineral, fondo especiado y balsámico.
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Largo, equilibrado, expresivo, recuerdos frutales y final de boca especiado y muy largo.
Temperatura de servicio óptima: 10°-12° C.
Un maridaje: Bacalao con tomate.
Ingredientes: 4 lomos de bacalao desalado, 2 cebollas, 1 kg. de tomates maduros, 1 pimiento rojo mediano, media cucharadita de pimentón dulce, 3 dientes de ajo, 100 ml. de vino blanco, harina de trigo para rebozado, sal y aceite de oliva virgen extra.
Elaboración:
- Cortamos el pimiento, la cebolla y los dientes de ajo en daditos pequeños. Pelamos los tomates y los troceamos también.
- En una cazuela mediana ponemos aceite a calentar y añadimos el pimiento y sofreímos hasta comience a ponerse blando.
- Añadimos la cebolla y los ajos, sofreímos todo hasta que quede blando. Agregamos el vino blanco y cocinamos unos minutos hasta que el alcohol se evapore.
- Incorporamos el tomate y un pequeño toque de pimentón al gusto. Cocinamos durante unos 30 minutos a fuego bajo moviendo de vez en cuando para que no se pegue.
- Por otro lado preparamos el bacalao. Enharinamos los lomos y los sellamos en una sartén con aceite de oliva.
- Añadimos el bacalao a la cazuela con la salsa colocando los lomos con la piel hacia abajo, de esta manera se terminarán de cocinar bien y quedarán los lomos enteros.
- Rectificamos de sal si hiciera falta, recordar que el bacalao tiene su propia sal. Dejar cocinar todo junto durante unos 5 minutos a fuego medio.
- Retirar del fuego y dejar reposar. Está mucho más sabroso si se sirve templado.
¡Buen provecho!
Félix Callejo nace en Sotillo de la Ribera, dentro de una familia con una larga tradición en el mundo del vino. Tanto su abuelo Faustino, como su padre Félix, poseían viñedo, además de ser “corredores de vino”, una especie de agente comercial, encargado de vender las partidas de vino elaborado en Sotillo.
A los 16 años, tuvo que asumir las riendas del negocio familiar tras la muerte de su padre. Inquieto por naturaleza, siempre tuvo el sueño de elaborar su propio vino.
La recompensa llega en 1989, cuando sale a la luz la primera cosecha. Desde el principio su máxima ha sido la de dar a conocer la grandeza de nuestros vinos, haciendo viajes por todo el mundo, desde Japón hasta América, asistiendo a Ferias, contactando con nuevos clientes. Ha sido pionero, siempre con su botella debajo del brazo, al introducir los vinos de Ribera del Duero, en países donde apenas había cultura del vino.