Aprisco Reserva
Vino blanco de Guarda
Dentro de su apuesta por la innovación y la evolución en la elaboración de vinos, Bodegas Arzuaga sacó al mercado su último trabajo enológico: Aprisco. Aprisco es un vino blanco de guarda monovarietal de albillo mayor. El nombre del vino es, tal y como señala Ignacio Arzuaga, director general de Bodegas Arzuaga un homenaje a “esos antiguos refugios donde se guardaban las ovejas para pasar la noche”. “En honor a esos refugios, han relacionado la guarda de las ovejas con este vino de guarda”.
Elaborado 100% con uva albillo mayor proveniente del viñedo del páramo de Olivares de Duero a 880 metros de altitud. El vino envejece en torno a dos años en barricas de roble francés de 225 litros y, después, aproximadamente 8 meses en huevos de hormigón. El resultado es un vino untuoso, complejo y gastronómico.

Dentro de las características de este Aprisco, el director general de Bodegas Arzuaga destaca que este “es un vino con mucha vida por delante, podemos tomarlo o envejecerlo, ya que lo consideramos un vino blanco de guarda, algo que no es muy habitual en la Ribera del Duero”.
Bodegas Arzuaga ha reforzado su apuesta por la elaboración de vinos gastronómicos y este es el caso también del nuevo Aprisco, un vino “para fusionar con el nuevo concepto de cocina que mezcla muchas especias, sabores y cocinas de distintos países. Un blanco perfecto para el maridaje con recetas más complejas por su potencia, pero también por su elegancia”.
Aprisco Reserva 2020 presenta color paja brillante que evoluciona al ámbar, limpio y de buena lágrima. En nariz tiene una intensidad aromática notable, compleja y madura. Destacan frutos secos, notas minerales, sutiles toques oxidativos, fruta de hueso madura y miel. En boca es untuoso, potente y estructurado, pero con una acidez bien marcada que aporta gran frescura y longevidad. Persistente con recuerdos balsámicos y tostados de la barrica.