Vinos Blancos de Rioja
06/02/2016
No solo de tintos vive la D.O.Ca. Rioja, de hecho hay una larga tradición en la producción de vinos blancos en esta tierra, llegando a ser mayoritarios allá por el s. XVII.
 

No solo de tintos vive la D.O.Ca. Rioja, de hecho hay una larga tradición en la producción de vinos blancos en esta tierra, llegando a ser mayoritarios allá por el s. XVII. Aunque hablar de Rioja es hablar casi en exclusiva de vinos tintos y más aún, de tintos con barrica, los comienzos de este s. XXI han supuesto una de las revoluciones enológicas más importantes que han tenido lugar en España gracias a la incorporación da variedades blancas que han traído consigo una atractiva gama de vinos muy atrayentes para cualquier consumidor.

Las variedades tradicionales que el reglamento aceptaba desde 1925 eran tres:

-Viura

-Garnacha blanca

-Malvasía

En 2007 se incorporan tres variedades blancas autóctonas cultivadas en exclusiva en la Rioja, aportando así ese carácter de originalidad y distinción que siempre ha destacado en los vinos de esta tierra:

-Maturana blanca

-Tempranillo blanco

-Turruntés

Además este año se suman tres uvas conocidas internacionalmente:

-Chardonnay

-Sauvignon blanc

-Verdejo

Este abanico ha dado lugar a un incipiente mundo por descubrir lleno de matices y profundidad, donde conviven características heredadas de los tintos como los envejecimientos en barrica, hasta la creación de caldos más actuales y complejos acordes con las vanguardias predominantes. Las nuevas variedades han creado una gama muy satisfactoria para las preferencias del consumidor actual donde se aprecian diferentes gamas visuales, sabores y sensaciones que abren las miras de un mundo cada vez más democratizado.

La tierra, el clima y el saber hacer de generaciones han dado como resultado productos de significante calidad y evolución que ponen de manifiesto que Rioja no es sinónimos de tintos, es sinónimo de buenos vinos, más allá de las variedades que los compongan y ahora que llegan las altas temperaturas, es la mejor época para degustarlos y vivirlos en primera persona.