El vino de otra forma: cócteles con vino
05/18/2016
Lo primero es hacer que el vino guste, así que ahora que empiezan las buenas temperaturas ¿por qué no probar cócteles con vino? Es un primer paso, un poco irreverente, de acuerdo, pero un buen paso.
 

Lo primero es hacer que el vino guste, así que ahora que empiezan las buenas temperaturas ¿por qué no probar cócteles con vino? Es un primer paso, un poco irreverente, de acuerdo, pero un buen paso.

Somos críticos ante el hecho de que en un país productor tan importante como España (segundo en volumen y primero en superficie de viñedo a nivel mundial) no tengamos cultura del vino. En España hay gente que afirma rotundamente: “a mí es que no me gusta el vino”. Admitan un consejo, al igual que alguien que quiere aprender y disfrutar de la música clásica no comienza escuchando a Bach, sino otro tipo de música clásica más accesible y menos compleja, el novato en el mundo del vino debe ir poco a poco. Comenzar por vinos fáciles, “divertidos”, sin muchas complicaciones, para ir profundizando en la materia poco a poco e ir educando olfato y paladar de forma progresiva.

Si usted es de esos que se sienten atraídos por el mundo del vino pero el vino en sí mismo no termina de gustarle o simplemente lo ha probado poco, he aquí un par de recomendaciones: comience por vinos blancos afrutados, de las variedades Albariño, Gewürztraminer, Verdejo… deje para más tarde los Chardonnay y otras variedades con las que se elaboran vinos más secos y de perfil más serio. Otra buena opción para iniciarse son los vinos rosados, son golosos y con buena estructura. Además, ahora es la época ideal, ya que están saliendo los blancos y rosados de cosecha 2015 y podemos disfrutarlos en toda su frescura.

Y ¿por qué no probar cócteles con vino? Hacer bebidas de trago largo sustituyendo los destilados por vino total o parcialmente rebajará también la ingesta de alcohol. Eso sí, por favor, no mezclen grandes vinos. Digamos que el vino NO se mezcla, pero puede haber honrosas excepciones.

La bebida española por excelencia a base de tinto es la sangría. Cada cual tiene su receta, hay quien le añade destilados para subirla de grado y, supuestamente, mejorar su sabor. Una variante de la sangría es el tinto de verano. Decía Leo Harlem que era “un gran defensor de la gaseosa, porque si se la echas a un vino malo y estaba riquísimo ¡¿qué no haría con un vino bueno?!”. La gaseosa lo que añade, sobre todo, es azúcar, con lo que vuelve al vino más amable. Si añadimos mucho hielo es un trago largo refrescante y, si quieren un truco, sustituyan un dedito de vino por otro de vermouth rojo para hacerlo irresistible.

El Port-Tonic es otra opción para el aperitivo y los combinados de la tarde o tras la cena. Se prepara como un gin-tonic, sustituyendo la ginebra por vino de Oporto blanco. Se sirve en vaso de tubo o en copa balón, con mucho hielo y una rodaja de limón. Es muy importante escoger una buena tónica, sin notas dulzonas, ya que lo que se busca es el equilibrio entre el azúcar del Oporto y el amargor de la tónica.

Si quiere preparar un cóctel muy “fashion”, mezcle 10 cl de vino rosado, 3 cl de sirope de fresas, 1 cl de lima y 0,5 cl de Pacharán en la coctelera con hielo. Puede decorar con pétalos de rosa (no cualquier rosa, una rosa comestible que encontrará en fruterías gourmet) o con trocitos de fresa flotando en la copa.

Otra opción es el Verdejito: mezcle en la coctelera con hielo 7cl de vino blanco de la variedad Verdejo, 2 cl de zumo de uva blanco y 1 cl de zumo de pomelo rojo. Se sirve en copa de cóctel adornado con 3 hojas de hierbabuena.

Y si es amante del vino, también hay algo para usted: el cóctel Crimea. Mezcle una medida y media de vino blanco seco y media medida de Cointreau en un vaso mezclador y remueva  20 segundos. Servir en un vaso largo y añadir soda y hielo al gusto.

Y para los puristas, un clásico: el Bellini, creado en el hotel veneciano que le da su nombre. Ponga en una copa de champagne un tercio de zumo de melocotón y llene la copa con champagne. En realidad, con champagne puede atreverse a mezclar zumos, cremas y licores, lo ennoblece todo.