Iniciamos un recorrido por la geografía de nuestro país para entrar en detalle sobre algunos de los tipos de uvas tintas con mayor presencia en España.
Uno de los mayores factores de diferenciación entre unos vinos y otros es el tipo de uva utilizado durante el proceso de elaboración. Especialmente, la piel del fruto es la que aporta la gran gama de notas aromáticas y diferentes sabores.
La variedad de uvas tintas cultivadas para la elaboración de vino en España es enorme, siendo la varietal Tempranillo la reina de las uvas españolas. Además, uvas autóctonas como la Garnacha o la Monastrell están tomando cada vez más protagonismo dentro y fuera del territorio español.
Otras varietales de uva foráneas de carácter universal como la Cabernet Sauvignon o la Syrah se han adaptado a la perfección a nuestro clima y orografía, propiciando la producción de una gran variedad de vinos en nuestro país.