El arte de un buen maridaje
09/13/2016
El saber maridar un vino con la comida que se va a degustar es una destreza que no todo el mundo puede presumir de saber hacer.
 

El saber maridar un vino con la comida que se va a degustar es una destreza que no todo el mundo puede presumir de saber hacer. El maridaje consiste en encontrar la perfecta combinación entre la unión del vino y de los alimentos para que repercutan en su sabor y se pueda disfrutar de una explosión de sabores en su máximo esplendor. La persona encargada de hacer los maridajes en los restaurantes son los conocidos sommeliers.

Para ser un buen anfitrión no basta con organizar una buena cena, es esencial saber elegir un buen vino.

Desde aquí os damos unas pautas para que vuestra elección acerca de los caldos sea satisfactoria en relación con los platos que se servirán:

  •       Arroces: Lo adecuado sería un vino blanco afrutado pero sin abusar de sabores muy dulces, para evitar que un sabor anule el otro. En el caso de tratarse de un arroz caldoso será mejor decantarse por vinos tintos.
  •       Ensaladas: Se puede optar por cualquier tipo de vino, desde un rosado hasta un blanco, un vino con cierta acidez sería lo mas idóneo.
  •       Carnes: Si estamos ante un plato de carne fría elegiremos un buen vino blanco seco, tinto o rosado. Si se trata de carne roja sin ninguna duda el vino tinto, por lo que nos decidiremos por un rioja o ribera gran reserva.
  •       Pescado: En este caso optaremos por un vino blanco tipo verdejo o txacolí. Si es un pescado graso como el salmón, podremos maridarlo con un vino blanco o un tinto muy suave.
  •       Postres: Si se decide combinar el postre con un vino, lo mejor será un vino dulce tipo moscatel, malvasía o mistela. Si estamos ante un postre con chocolate, un buen vino tinto es siempre agradable por el contraste de sabores que suele agradar bastante a la inmensa mayoría.

Con una buena conjugación entre los alimentos y el vino ya tendréis parte del evento solucionado, ya solo queda disfrutarlo…