Vino Blanco El Transistor
Vino Blanco El Transistor: Un expresivo y floral vino Verdejo de la D.O. Rueda confeccionado por la Compañía de vinos Telmo Rodríguez.
90 Parker | 93 Peñín
Bodega: Compañía de vinos Telmo Rodríguez
Nota de cata para Vino Blanco El Transistor:
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Color amarillo brillante.
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En nariz, encontramos aromas de fruta con hueso, especias dulces (vainilla), con notas lácteas y un fondo a herbáceos que le otorga frescura.
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En boca, tiene un paso amplio y fresco, marcadas notas cítricas y un buen peso frutal en el paso.
Temperatura de servicio óptima: 8°-10° C.
Un maridaje: Rape con verduras y patatas.
Ingredientes: 2 colas de rape, 4 patatas, 2 cebolletas, un calabacín, un pimiento rojo, 3 dientes de ajo, 40 gr. de pan rallado, 100 ml. de vino blanco, aceite de oliva virgen extra, sal, pimentón, pimienta blanca molida, pimienta blanca en grano, una cuchara de orégano, una cuchara de tomillo, un poco de romero y perejil.
Elaboración:
- Pelar y picar las cebolletas y ponerlos a rehogar en una sartén con un poco de aceite. Lavar el calabacín y picarlo de la misma manera. Picar el pimiento y añadirlo. Sazonar y rehogar todo durante 10 minutos aproximadamente. Agregar el pimentón y la mitad del vino. Darle un hervor y pasar las verduras a una placa de horno.
- Para hacer la provenzal, pelar y picar los dientes de ajo, y mezclarlos con el pan rallado y con una cucharada de perejil picado.
- Sazonar las colas de rape, hacerles un corte longitudinal junto a la espina central y colócalas sobre las verduras. Añadirle la provenzal.
- Introducir la bandeja en el horno y asar el pescado a 200° C durante 10-12 minutos.
- Una vez esto, lavar las patatas y cocerlas, cortar cada una en 4 gajos y colocarlos en un bol.
- Agregar un par de cucharadas de aceite, una rama de romero deshojada, el resto de vino, la pimienta blanca (molida y en grano), el tomillo, el orégano y una pizca de sal.
- Servir el pescado con las verduras y acompañarlo con las patatas.
¡A disfrutar!
En 1994, Pablo Eguzkiza y Telmo Rodriguez junto con un tercer enólogo elaboran un vino de Garnacho, de viejas viñas en vaso de Navarra. El vino se llamó Alma. Así arranca el proyecto, que en sus orígenes se llamara Compañía de Vinos de La Granja. Un nombre que era toda una declaración de intenciones: quedaba claro que la compañía haría más vinos y que había un homenaje a La Granja, la famosa fábrica de vidrios, testigo de una artesanía española excepcional, hoy casi desaparecida.
Desde su nacimiento, el argumento fundamental de la Compañía de Vinos Telmo Rodriguez es la utilización únicamente de variedades autóctonas de zonas originales. Esta filosofía contrasta entonces con el boom de la implantación de variedades foráneas, prácticamente en todo el viñedo español.
Otra de las iniciativas a las que el proyecto quiere prestar una atención especial, también desde sus orígenes, es a la recuperación de viñedos olvidados.