Vino Tinto Marqués de Cáceres La Halconera Maturana
Vino Tinto Marqués de Cáceres La Halconera Maturana con D.O. La Rioja. Elaborado con tipo de uvas Maturana, variedad recuperada tras casi su total desaparición en Rioja. Es un excelente vino de Bodegas Marqués de Cáceres con 18 meses aproximadamente en barrica nueva y seminueva, de roble francés.
97 Guía Proensa | 93 Guía Gourmets | 91 Peñín
Edad: Crianza.
Bodega: Bodegas Marqués de Cáceres.
Tipo de madera y tiempo de paso: 18 meses en barrica nueva y seminueva, de roble francés.
Nota de cata para el Vino Tinto Marqués de Cáceres La Halconera Maturana:
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Su color profundo adelanta un ímpetu y estilo propio.
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En nariz, hasta oxigenarse bien, puede comenzar tímido. Pero una vez abierto despliega una compleja gama de notas maduras de fruta negra, matices cremosos de tostados finos y notas licorosas de maceración y frutas de hueso.
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En boca explota su singularidad. Al primer paso de fruta fresca se le superponen en cadena los sabores rotundos de volumen de unos taninos densos, jugosos, maduros. Retrogusto muy característico de esta variedad, tánica, amable y de una gran vivacidad.
Temperatura de servicio óptima: 14° C.
Maridaje: Carnes rojas, quesos curados, embutidos. Marida a la perfección con guisos y estofados.
Marqués de Cáceres sigue la línea de los vinos de gran tipicidad herencia de los bordeleses que vinieron a instalarse en Rioja en busca de buenas uvas para sus vinos tras la epidemia de la filoxera que asoló el viñedo francés. Sin embargo, hace un siglo (y menos) la mayoría del viñedo riojano era de uva blanca. La Familia Forner, con sentimiento francés, ahora con Cristina Forner a la cabeza, sigue innovando para mantenerse entre las bodegas mejor valoradas y más reconocidas por el consumidor.
Y ocurrió que en 1939 tras la finalización de la Guerra Civil, el país era un absoluto caos, hubo problemas para contratar vendimiadores y algunas uvas se quedaron en la viña hasta el mes de noviembre, desarrollando algunas de ellas "podredumbre noble", es decir, fueron infectadas por un hongo llamado botrytis. Con aquellas uvas dulces y concentradas de la variedad Viura (aunque también pudo tratarse minoritariamente de Malvasía o Garnacha Blanca) se empezaron a elaborar vinos dulces y semidulces.